No a la normalidad, ¡avanzar al futuro!

Hace algunas semanas un estudio de la Universidad de Harvard señaló que existe la posibilidad de que tengamos que convivir con el COVID-19 hasta el 2024 y que el distanciamiento social será necesario por un par de años. De alguna manera, de a poco vamos entendiéndonos con este enemigo invisible: sabemos que la higiene máxima y mantener distancia son requisitos básicos para bajar el riesgo de contagio y que más gente muera. Sin embargo, viene una disrupción económica tan grande que podría incluso hacer tambalear los sistemas políticos y sociales.

Si bien este escenario aún es ficticio y pesimista, no deja de ser probable si no manejamos bien la situación. Lo cierto es lo incierto, ¿qué podemos hacer si necesitamos certezas para tomar decisiones sobre el futuro? Solo nos queda trabajar con escenarios.

Por ahora venimos pensando en el corto plazo: la estabilidad sanitaria de nuestra gente y clientes, la caja y la continuidad operacional han sido las prioridades por estos días de la mayoría de las organizaciones. Debemos también preocuparnos de lo que sucederá en el mediano plazo, de aquí a tres o seis meses, pero tal vez el desafío mayor será la subsistencia a largo plazo, puesto que lo más importante para la perdurabilidad de todas las organizaciones es que miremos cuál va a ser nuestro rol en la sociedad en los próximos 10 o 20 años. La mala noticia es que el mundo parece traernos cada vez más incertezas, más profundas y en distintos ámbitos. Por ello, trabajar sobre escenarios pensando en el futuro comienza a hacer sentido.

En esa línea, el ministro de Hacienda, Ignacio Briones, durante su exposición en ICARE sostuvo dos premisas interesantes. La primera, que el desafío está en ir adaptando los modelos a nuevas condiciones sociales y económicas, de lo contrario, este sistema termina por perecer. La segunda, nos invitó a mirar a largo plazo, para pensar en el país que queremos al 2040.

Ciertamente no debemos volver a la vieja normalidad, porque posiblemente esta ha sido fuente de gran parte de nuestros problemas actuales. Más bien debemos apartarnos del escenario tradicional, tener respuestas adaptativas y trabajar para ir a “algo extraordinario”, que nos haga realmente anticiparnos a posibles cambios sobre los que tendremos que navegar y construir nuestro propio futuro.

Alejandro Inzunza, socio Symnetics